Amable copy

El blog ya no es lo que era.

No es que el blog haya muerto, pero ya no es lo que conocíamos hace unos años.

Imagen vía Pinterest

Con frecuencia, puedo observar webs perfectamente desarrolladas que, cuando entras en su blog, este está abandonado; sin posts actualizados y los últimos, sin comentarios o con comentarios sin responder.

En ese caso, casi es mejor quitar el blog del menú.

#Jerby

El marketing de contenidos ha dado paso a otras formas comerciales más eficaces; pero el blog guarda todavía un as en la manga.

Influyente real

Cuando comienzas un blog, cualquier experto te dirá que te dirijas a un cliente ideal. Después de una serie de pruebas, comienzas a contactar con ese cliente ideal y le empiezas a vender tus primeros servicios.

Pero llega un momento en que tus servicios empiezan a ocupar todo tu tiempo y ya no te queda para atender a tu blog. Además, ¿para qué dar gratis aquello por lo que estás cobrando?

Sin embargo, durante ese periodo de tiempo, posiblemente hayas captado la atención de algún influyente de tu sector que no estará interesado en tus contenidos (posiblemente sepa más que tú), pero a quien no le importaría recomendar algunos de tus servicios a cambio de la correspondiente comisión.

Blog fantasma

Y aquí es donde tu blog se la juega. Si en vez de contar todo lo que sabes, relatas el valor de lo que haces, esos influyentes verán tu blog de otra manera: una manera de ganar dinero contigo.

Dicho así puede sonar muy feo, pero el bisnes es el bisnes. Todo emprendimiento personal tiene un tope, no puedes estar consiguiendo clientes todos los días. Pero muchos de tus clientes pueden estar en la lista blanca de otros emprendedores.

Puedes elegir entre un blog fantasma que será un refrito de posts que ya están publicados o dirigirte a esos influyentes reales que darán un salto a tu negocio.

Copymentario

¡Ah! Y no te olvides del poder de un buen comentario. Tienes a tu disposición este taller.